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viernes, 19 de septiembre de 2008

Toxina Envidiable

Estoy absorto y fascinado; mientras las chicas hablan yo me siento perdido, una música rara me guía, ahí sentado, estoy en un cuadro que se mueve sin mí.
-todos son unos pendejos-, gritó de pronto una chica.
Yo me reí mucho, era necesario ofender a todos para sentirnos a gusto, era necesario ambientarnos un poco para escupir el ego estúpido de nuestra generación; ocurría en todas las mesas: de pronto un idiota se levanta de la mesa y te patea la cara, pide disculpas y no pasa nada, una tontería infantil y decadente.

Ahí seguía yo divagando sin reparos en la mesa, todo está en orden (o parece estarlo): los chicos y las chicas lamiéndose el rostro en una esquina, la barra del bar llena de bebidas adulteradas, todo mundo infestado de alguna toxina envidiable…

En el centro sigo yo, perdido, pero no, no soy el centro, soy la orilla, el extremo deteriorado.

De pronto, en un giro, soy amigo del mundo, todos ríen, los enemigos, los marginados. El cuadro se mueve, gira despacio y dentro mi conciencia ha dejado un mensaje inesperado: Fui a la playa, vuelvo el lunes.

Regreso, regreso, no pasa nada, las chicas han vuelto y me acarician el muslo, no veo su rostro, no veo nada, sólo un destello cálido y con manos… ¿He dicho que me he perdido? ¿He dicho algo esta noche?

lunes, 8 de septiembre de 2008

X

Han pasado sólo tres cigarros
y mis ansias por quitarte la ropa siguen intactos.
¿Qué vas a inventar ahora para tratar de controlarme?
¿Dirás que te duele la cabeza, que te vino la regla,
que murió un tío cercanos, que hay guerra en el oriente?

¿Por qué no te desnudas despacio
y fumas conmigo?

No he sabido escucharte,
No he sabido follarte
No he sabido quién eres
¿Me repites tu nombre?

miércoles, 3 de septiembre de 2008

part 1

Ayer perdí los ojos en la calle,
Los tiré a la basura un poco molesto,
Qué necesidad de verte tanto tiempo,
Qué necesidad de aguantarte la carne.

sábado, 30 de agosto de 2008

Tiempo presente

He dormirdo lo que nunca y me siento renovado.
El sábado será lo que yo desee y sobre todo
la compañía de una chica linda... ah...
sábado, todas las cosas caben en sábado.

sábado, 23 de agosto de 2008

carta a una chica ejemplar

Iría a buscarte ahora que las horas se acabaron junto con el vodka pero no puedo, estoy sumergido en un placer de botellas y humo; lo siento nena, no podré verte a la cara y preguntarme qué hago contigo.
Debes de matar las ansias con algo que te entretenga; tal vez tu amigo odontólogo y su billetera te sirvan este fin de semana en lo que yo encuentro mis órganos en la cubeta de vómito que tengo a mi lado, no será difícil pero en el hecho me van las ganas y acabo por dormirme con parte de mis inseguridades clamando un poco de atención o sexo.
Con frecuencia atiendo más a lo segundo y me busco una chica vestida de negro para aprovechar su luto y su vagina, si nena, lo has leído bien, con frecuencia te engaño (al menos 2 veces por semana) con la intención de sentir algo diferente, pero es lo mismo tu cuerpo que cualquier otro. Así, engañándonos, me salvo un poco de esto que pasa y no nos importa; de tu madre, de mi padre, de los habitantes que parecen figuras de cartón cayéndose por todas partes y llenado la calle de imbeciles muertos y de un hedor que se parece al tuyo, sí, tal vez por eso cuando estoy contigo te digo muertita.

¿Ahora qué quieres que te diga?

Ahora recuerdo, ¿Hasta cuando dejarás de imitar a otras mujeres? ¿Hasta cuando vas a dormir sin reclamarme las cosas? ¿Hasta cuando estarás en esta casa conmigo? Aun no entiendo ese afán tuyo por querer domesticarme, por querer quitarme la sarna con la que he nacido y que nada tiene que ver contigo, de verdad que me esfuerzo por hacerte ver que tu tiempo y el mío tienen nombres diferentes. ¿Qué vas a hacer cuando leas esto?

Sinceramente no encuentro en mí algo que valga la pena darte, ni el semen que me pides para poder dormir bien ni nada, he olvidado como se quiere a una mujer gracias a tu obstinación infantil y llena de traumas, vamos, no es un reclamo pero me cansa que desees resolver tu vida a través de mis defectos.

Era bueno cuando aun bebías conmigo ese licor horrendo de caña y en la madrugada escupíamos vagabundos, aun me divertía tu cara de drogada por la mañana pidiendo el desayuno, de verdad que me gustaba algo en ti hasta que perdiste el rumbo y comenzaste a quererme de más, entiende nena, es estúpido querer a un individuo como yo y es estúpido querer a quién sea, trata de divertirte un poco, trata de olvidar un poco al viejo panzón que te violo cuando niña, intenta mandarme directo a la mierda por todo esto que te digo. Adios.

sábado, 9 de agosto de 2008

ansia de plaza francia


Andres Calamaro ha sido un seductor de la
imagén, del sonido y la metamorfosis.
Hay discos y canciones sobresalientes en sus manos... sin embargo,
ese tono de borrachito adolorido me agrada en este momento...


...Con mi tarjeta dorada no me puedo comprar nada
el amor no se puede pagar
saco pecho
y camino por el techo,
otra vez va a ser mejor
comprarlo hecho al amor.

miércoles, 6 de agosto de 2008

samba

El último día aquí no tiene nombre,
no tiene lo que usualmente suelen
ocupar; éste se ve como un escarabajo
negro, lento, ciego y estúpido.